Está claro que los avances en tecnología han ayudado a los que trabajamos con fauna silvestre en cuanto a mejorar la detección de especies, sobre todo aquellas más crípticas, menos comunes y/o de hábitos nocturnos. Por ejemplo, en el momento de su aparición, las cámaras trampa fueron una revolución y ayudaron (y siguen ayudando) a la detección y conservación de especies en todo el mundo, con ejemplos icónicos de felinos o aves encontradas después de décadas de pensar que estaban extintas o desaparecidas de ciertas áreas.
Por supuesto la tecnología va mejorando día a día y no podemos quedarnos atrás. Por eso, en CicloFauna apostamos por el uso de todos los equipos que nos permitan mejorar nuestro trabajo y que, además, disminuyan nuestro impacto en terreno para con la fauna.
Los binoculares térmicos son una herramienta muy útil para este cometido ya que nos permiten observar directamente cualquier animal desde una gran distancia e incluso obteniendo registros de fotografía y vídeo para un posterior uso. Son sencillos de usar y algunos modelos también posibilitan la visualización de las imágenes, mediante una aplicación, en otros dispositivos como celulares y tabletas, permitiendo así que otras personas puedan observar al mismo tiempo lo que está viendo quien porta el binocular.
Estos equipos nos ayudan a encontrar a los animales en condiciones de total oscuridad mediante la detección de su temperatura corporal y las imágenes que nos otorgan son de alta calidad. En ellas no sólo se muestran las fuentes de calor si no que permiten observar, mediante imagen digital, todo aquello que tenemos delante, en escalas de color (fríos, cálidos o blanco y negro).
Así, su aplicación es bien amplia en la consultoría de fauna ya que pueden ser usados en la detección nocturna de especies durante la realización de líneas base o caracterizaciones ambientales, como método complementario para la caracterización de quirópteros, en tránsitos aéreos nocturnos de aves y para los estudios específicos de aves nidificantes del desierto, ya que permiten tanto la detección de animales adultos como pollos e incluso huevos.
CicloFauna, Marzo 2026.
